Las 10 más populares del día

30 dic. 2009

Final!


Intérprete: Miguel Poveda
Título: Final!

Letra: Joan Brossa
Música: M. Poveda / M. Mercadante
Disco: Desglaç

Año: 2005

“Todo comenzó con que un cantaor cantara poesía catalana; como para romper el hielo”

Miguel Poveda


Uno de los temas que más páginas ha ocupado en los últimos tiempos en relación al género que tratamos ha sido la vinculación entre copla y franquismo. Volviendo a plantear este debate, lo que sí está claro es que la copla nació a la par que se proclamó en 1931 la Segunda República Española, entre los años 20 y 30, antes de dar comienzo la Guerra Civil (1936).

La apropiación que el Franquismo hizo de un género grande para propaganda de su régimen, dañó a posteriori la imagen de la copla, sobre todo, en el último cuarto del siglo XX, entre otros motivos, por ciertas coplas publicitarias que se plantearon en aquellos años y también, porque Concha Piquer (1908-1990) se declaró Franquista (aunque en su final intentase evitar el tema o pudiera haber cambiado de ideología, no se sabe).

Los años 60 y 70 fueron duros tiempos para una copla que a penas contaba con Rafael de León, Juan Solano, Rafael Jaén o Ignacio Román como autores que seguían una línea purista. Otros autores también, ya mayores, deambulaban por el panorama musical dando vida a nuevas coplas que durante los últimos coletazos del Régimen se impregnaban de sonidos modernistas.

El 20 de noviembre de 1975 muere Francisco Franco Bahamonde, quien estaba desde 1936 a cargo de un Régimen Dictatorial del cual era Jefe de Estado y Presidente del Gobierno. Ese mismo día el poeta barcelonés Joan Brossa (1919-1998) escribe un poema en catalán titulado “Final”. Este poema trata el dolor que desde la represión ejercida por la dictadura, dañó a tantos niveles la sociedad española. Desde el rencor y la ironía Joan Brossa redacta estos magníficos versos el mismo día que muere Franco y lo hace en catalán, dialecto (sin entrar en el debate sobre si es idioma o dialecto) que junto al gallego y el euskera, estuvieron prohibidos y penados durante aquellos años.

Una cuestión a plantear en esta entrada es si una copla puede estar escrita en catalán. Si entendemos el “andaluz” como un dialecto, el catalán, no nos debería resultar extraño, aunque es cierto que el “habla andaluza” tiene más similitudes con la castellana que el habla catalana.

En 2005 Miguel Poveda edita “Desglaç”, que en catalán significa “deshielo”, un disco en el que el cantaor badalonés recoge poemas de poetas catalanes y los musicaliza. Jacint Verdager, Valentí Gómez i Oliver, Joan Margarit, Maria Mercè Marçal, Joan Brossa, Joan Barceló i Cullerés, Josep Piera, Sebatià Alzamora o Gabriel Ferrater son algunos de los escritores a los que Poveda pone voz en ese “deshielo” flamenco. El resultado es un disco increíblemente bueno, que merece la pena detenerse a escuchar, aun no sabiendo catalán, para disfrutar de él cuando el cantaor dice eso de “Amadíssims enemics, si algun me’n vol ser encara”, “Quan els cucs faran un sopar fred amb el meu cos trobaran un regust de tu” o cuando se dirige al Generalísimo como “Sa Excremència!”.

Pere Pons escribe en el libreto de “Desglaç” (2005) un texto muy acertado que por extenso no voy a trasladar aquí, pero si varios de sus párrafos.

“Tampoco se me ocurre un arma de destrucción masiva más implacable para arrasar tópicos, prejuicios, integrismos, ortodoxias –y ortodoncias-, dogmatismos, sectarismos, capillitas, cerrazones, intransigencias y excremencias que la actitud valiente, firme, arriesgada, sincera, abierta y decidida de Poveda, un artista que se hace querer tanto por su talento como por su enorme capacidad de trabajo.

Satisface constatar una vez más que, al margen del cambio de decorado, de escenario y de reparto, el efecto Poveda perpetúa su condición y se mantiene simplemente irresistible.”


“Desglaç” (2005) viene acompañado de un DVD que trata el proceso de creación del cedé y en el que Miguel Poveda hace las siguientes declaraciones al respecto de “Final!”:

“Final, de Joan Brossa, es uno de los más fuertes. Él lo escribió el mismo día en que murió Franco celebrando la caída de un dictador que además murió de viejo. Me sugería una música muy tanguera y muy dura, y con Marcelo Mercadante hemos hecho un tema que es de los que más contento estoy”.

Hay que puntualizar que el tango ha sido una de las estructuras musicales principales en las que se han basado muchas coplas. Sin ir más lejos, el pasodoble “Rocío”, que fue la primera copla que a Rafael de León le encargó el Maestro Quiroga, se sostiene en una estructura de tango argentino (precisamente en la versión de “Rocío” que Miguel Poveda hace en “Coplas del querer” (2009) se ve más que claro). También piezas como “Vino amargo” del salmantino Rafael Farina o “Tatuaje” de la valenciana Concha Piquer, hacen referencia a este estilo.

Este tango descarado, va dedicado a todos los catalanes que me consta que nos visitan. En esta ocasión publico el poema original de Joan Brossa en catalán y su traducción al castellano, porque merece la pena detenerse a disfrutar de cada palabra de represión liberada.

Havies d'haver fet una altra fi;
et mereixies, hipòcrita, un mur a
un altre clos. La teva dictadura,
la teva puta vida d'assassí,
quin incendi de sang!
Podrit botxí,
prou t'havia d'haver estovat la dura
fosca dels pobles, donat a tortura,
penjat d'un arbre al fons d'algun camí.

Glòria del bunyol,
ha mort el dictador més vell d'Europa.
Una abraçada, amor, i alcem la copa!

Rata de la més mala delinqüència,
t'esqueia una altra mort amb violència,
la fi de tants des d'aquell juliol.
Però l'has feta de tirà espanyol,
sol i hivernat, gargall de la ciència
i amb tuf de sang i merda. Sa Excremència!

Glòria del bunyol,
ha mort el dictador més vell d'Europa.
Una abraçada, amor, i alcem la copa!

Traducción de “Final!” al castellano:

Tenías que haber tenido otro final;
te merecías, hipócrita, un muro
en otro coto. Tu dictadura,
tu puta vida de asesino,
¡qué incendio de sangre! Podrido verdugo,
tendría que haberte zurrado la dura
oscuridad de los pueblos, dado a tortura,
colgado de un árbol al final de algún camino.

Gloria del buñuelo,
ha muerto el dictador más viejo de Europa.
¡Un abrazo, amor y alcemos la copa!

Rata de la peor delincuencia,
te hubiera sentado bien otra muerte con violencia,
el final de tantos desde aquel julio.
Pero la has tenido como un tirano español,
sol e hibernado, gargajo de la ciencia
y con tufo de sangre y mierda. !Su Excremencia!

Gloria del buñuelo,
ha muerto el dictador más viejo de Europa.
¡Un abrazo, amor y alcemos la copa!

24 dic. 2009

Bien pagao


Intérprete: Diana Navarro
Título: Bien pagao
Autor: Ramón Perelló / Juan Mostazo
(Adapt.: Diana Navarro)
Disco: Camino verde
Año: 2008

"Nunca dejé de recrear 'La bien pagá'"

Miguel de Molina


Miguel de Molina afirmaba que durante la Guerra Civil Española, mientras en un bando se cantaban los “Ojos verdes”, en el otro no dejaba de sonar “La bien pagá”. Deducción de cada uno será relacionar qué bando se asoció a qué copla. Lo importarte es saber que durante el periodo republicano, este género ya estaba en auge y las connotaciones fascistas que el régimen dictatorial de Franco ejerció sobre la copla son injustas y se deben simplemente a una coincidencia cronológica.

“La bien pagá” es una pieza clásica del repertorio nacional nacida de la sociedad artística formada por Ramón Perelló y Juan Mostazo. Se dio a conocer a mediados de los años treinta, en plena República, por una olvidada intérprete llamada Pastora Solís. Fácilmente podríamos deducir que el estreno de tan exquisita pieza fuera un éxito, sin embargo, fue un rotundo fracaso. Tal fue así, que frente a esa situación sus autores decidieron tomar la iniciativa de modificar la obra. El éxito llegó cuando Miguel de Molina se adueñó de ella, retratándola desde sus peculiares facultades interpretativas y su innovadora visión de un género que revolucionó (no sin pagar por ello el duro golpe del fascismo, quien lo maltrató y exilió a Buenos Aires para nuestra desgracia en 1942, donde permaneció hasta su muerte). Desde que Miguel de Molina la incorporara a su repertorio, esta bella zambra se convirtió en uno de los emblemas musicales del artista malagueño y del género en cuestión.

Diana Navarro en su disco “Camino verde” (2008), nos sorprendió con un inédito “Bien pagao”. La artista malagueña afirma que en la sociedad actual es a la mujer a la que le toca pagar, por ejemplo, en cuestiones de divorcio. Durante la ideación de este trabajo se pidió permiso para realizar la adaptación, el permiso fue concedido y la innovación quedó registrada.

Los cambios y variables en esta pieza, con la que podemos considerar la matriz (la versión de Miguel de Molina), son muchos y muy diversos. Respecto a los estribillos hay tres derivas generales: la masculina (el hombre le canta a “la bien pagá”), la femenina (la propia intérprete es “la bien pagá”) y la nueva versión femenina (en la que el hombre es el “bien pagao”). Los estribillos de estas tres variables son los siguientes:

Bien pagá.
Si tú eres la bien pagá
porque tus besos compré,
y a mí te supiste dar
por un puñao de parné.
Bien pagá fuiste mujer.

(versión masculina de Miguel de Molina)

Bien pagá.
Me llaman la bien pagá
porque mis besos cobré,
y a ti me supe entregar
por un puñao de parné.
Bien pagá fuiste mujer.

(versión femenina de Sara Montiel, Rocío Jurado o Isabel Pantoja)

Bien pagao.
Si tú eres el bien pagao
porque tus besos compré,
y a mí te supiste dar
por un puñao de parné.
Bien pagao fuiste gaché.

(versión femenina de Diana Navarro)

También surgen conflictos en la segunda estrofa dependiendo de si la canta un hombre o una mujer. Diana Navarro cambia las joyas (de mujer) por el reloj (de hombre). Veamos entonces la diferencia entre algunas de las versiones:

Entre esas paredes dejo sepultadas
penas y alegrías que te he dado y me diste,
y esas joyas que ahora para otro lucirás.

(versión de Miguel de Molina)

Entre estas paredes todo me lo dejé,
joyas y vestidos que tú me compraste,
mi nombre y mi vida que yo te entregué.

(versión de Rocío Jurado)

Entre esas paredes dejo sepultadas
penas y alegrías que te he dado y me diste,
y el reloj que ahora para otras lucirás.

(versión de Diana Navarro)

Versiones de todo tipo, sanguíneas y epidérmicas, nos las han legado entre otros Miguel de Molina, Concha Piquer, Sara Montiel, Angelillo, Antonio Molina, Marifé de Triana, Manolo Escobar, Chavela Vargas, Juan Legido y Los Churumbeles de España, Plácido Domingo, Raphael, Rocío Jurado, Isabel Pantoja, Carlos Cano, Martirio (con Chano Domínguez), Joaquín Sabina, Penélope Cruz (en “La Niña de tus ojos” de Fernando Trueba), Diego el Cigala (con Bebo Valdés), Clara Montes, Manuel Banderas, Hakim, Aurora Guirado (con Carlos Cano), Arcángel, La Shica, El Bicho, Joana Jiménez, Miguel Poveda o Diana Navarro.

La sirena malagueña vistió esta copla con una base de programaciones y destacados violines de Faiçal Kourrich. Los arreglos generales corrieron a cargo de Erik Nilson y en su final se reconoce un guiño a un giro que ya utilizó en “Mira lo que te has perdío”, procedente de ciertos dibujos vocales de María Callas. La versión en directo de esta pieza difiere con la registrada en que es interpretada con recortes más pronunciados, nuevos giros y la gesticulación empastada con los arreglos en el estribillo le aporta un grado canalla cuando Diana desde el rencor se dirige al “bien pagao”.

A destacar el tratamiento que la artista hace de su vesturio, rescatando ciertos elementos significantes de la tradición andaluza y trasladándolos a un nuevo código. Todo ello, trabajado conjuntamente con Carlos Cobos (con quien diseña alguno de sus trajes) o vistiendo creaciones de Melisa Zozano, Victorio & Lucchino, el diseñador vasco Ion Fiz o en su última entrega (Colección 2005-2009) dejándose llevar de la mano del estilista Paco Rus. El maquillaje y la peluquería corren siempre a cargo del admirable Juan Pacheco.

Del mismo modo, Miguel de Molina, que diseñaba y confeccionaba su propio vestuario, contaba con un traje específico con el que interpretaba "La bien pagá" (una chaquetilla roja, con chorreras negras, pedrería y brillantes).

Esta obra se encuentra entre esas canciones que alimentaron el gusto popular durante la larga posguerra. Tres o cuatro minutos de historias perfectas que enseñaron a amar y a sufrir a los supervivientes de la Guerra Civil. La realidad del amor venal en la que la amante, mercenaria, se enreda en sus propios sentimientos y exige derechos tras el abandono. El mercenario del siglo XXI es de sexo masculino y la mujer le paga bien; tan bien, que lo convierte en “bien pagao”.

En una variante dialectal andaluza que respeta la pronunciación fonética de la pieza, viene escrita esta letra en el libreto de “Camino verde” (2008). Como buen defensor de lo “glocal”, término vanguardista derivado de “glocalización” (que se contrapone a la idea de lo global, de la globalización…, y defiende globalizar lo local y la intrahistoria), quiero respetar esta variante dialectal.

Con esta entrada celebramos las 10.000 vistas recibidas en el blog desde que se abriera hace 6 meses. Agradezco profundamente cada una de las visitas a quienes frecuentáis este escenario, por amar la copla sin prejuicios, respetarla y defenderla por sentirla como vuestra.

Ná te debo. Ná te pío.
Me voy de tu vera orvíame ya,
que he pagao con oro
tus carnes morenas,
no mardigas payo que estamos en paz.

No te quiero. No me quieras.
Si tó me lo diste yo ná te peí.
No me eches en cara que tó lo perdiste,
también a tu vera yo tó lo perdí.

Bien pagao.
Si tu eres el bien pagao,
porque tus besos compré,
y a mí te supiste dá,
por un puñao de parné.
Bien pagao. Bien pagao.
Bien pagao fuiste gaché.

No te engaño. Quiero a otro.
No creas por eso que te traicioné.
No caí en sus brazos, medio sólo un beso,
el único beso que yo no pagué.

Na te pío. Na me levo.
Entre esas paredes dejo sepultás
penas y alegrías que te he dao y me diste,
y el reloj que ahora pa’ otras lucirás.

Bien pagao.
Si tu eres el bien pagao,
porque tus besos compré,
y a mí te supiste dá,
por un puñao de parné.
Bien pagao. Bien pagao.
Bien pagao fuiste gaché.


Web de Diana Navarro
Video de Diana Navarro cantando “Bien pagao” (directo)

23 dic. 2009

10.000 visitas


¡Diezmil!

Aun recuerdo a quienes me animaron a crear un espacio en la red en el que volcar los conocimientos que el tiempo y las circunstancias me han ido legando respecto a este género. Por entonces el único espacio que había en internet para desarrollarse en la copla era un chat casero (ya desaparecido). Hablábamos de coplerías. Entre los pocos que allí nos reuníamos, una ínfima parte nos dedicábamos a tratar piezas, novedades, artistas noveles, versiones o a compartir anécdotas interesantes. La gran mayoría, se cegaba defendiendo o destripando a unos u otros artistas.

Mi placer, ha estado invertido durante mucho tiempo, en estudiar la copla y las discografías de artistas relativos a ella: desde Raquel Meller (1888-1962) hasta los vigentes. Un análisis desde la raíz, para forjar una opinión consistente y actuar consecuentemente en defensa de un género que amo.

Un buen día descubrí un exitoso blog llamado “Reminiscencias de la copla”. Como buen amante empecé a contribuir en él aportando opiniones y comentarios, desde una visión más o menos progresista, pero valorando al máximo la pureza de la copla pretérita; la racial, que es la que se muestra en ese fantástico escenario virtual. No tardaron en llegar los puristas con sus afiladas opiniones para acribillarme a comentarios despectivos y frases rociadas de veneno, sumergidas en opiniones poetizadas (a veces hasta el mal gusto). Defendí mi visión. Puse en valor el magnífico trabajo de decodificación que ciertos artistas contemporáneos de copla están realizando: Pasión Vega, Miguel Poveda, Clara Montes, Diana Navarro… pero la jauría enfureció, el veneno se convirtió en hiel y no tardaron en abalanzarse sobre mí para invitarme a salir por la puerta de atrás.

Tal fue la impotencia que sentí que en a penas unos segundos cree “Retratos de la nueva copla”, la odisea más apasionante que este género me ha hecho vivir.

Podía haberme decantado por dar vida a un espacio en el que analizar piezas del repertorio clásico. Quizá, tratar biografías de artistas específicos, autores, diseñadores, indumentarias o discografías. Pero decidí arriesgarme a poner en valor las conclusiones de mi etapa analítica y atreverme a escribir sobre un tema respecto al cual nadie se había pronunciado hasta el momento; una etapa de la copla que abarca desde el final del Franquismo hasta la actualidad.

Las primeras entradas fueron encaminadas hacia piezas clásicas retratadas por artistas actuales. Rápidamente entendí que debía arriesgarme a traer al escenario títulos nuevos para la copla: “Horas bajas”, “La calle del almíbar”, “Árboles de agua”, “Tú me abandonarás”, “La sortija” o “Mi niña Tadea”. A día de hoy sigo desarrollándome en esa idea, esa es mi línea de investigación y estudio para ofrecer lo mejor de esta circunstancia.

Tras ciertas licencias navideñas, comienza una nueva etapa, más interesante e intensa a la vez que compleja, con curiosas novedades y sorpresas que se irán desvelando cada semana sobre las tablas. No puedo irme sin agradecer el apoyo a todas aquellas personas que diariamente entráis a disfrutar, a descubrir, a investigar y a comentar las coplas. Gracias también a todos los que me escribís e-mails (retratosdelanuevacopla@hotmail.com) haciendo propuestas, opinando o simplemente queriendo compartir un rato agradable de charla y experiencias; de medio a lo que pueda seguiré contestándoos. Mi gratitud sincera también a los artistas que os habéis puesto en contacto conmigo y que seguís este blog, por vuestra amabilidad: los datos que me ofrecéis son de mucho valor para mí y los que aquí nos reunimos, espero que las entradas que os dedico (y las que estén por venir…) sean de vuestro agrado. Y sobre todo gracias a todos aquellos que defendéis la copla sin prejuicios y la sentís como vuestra.

Si os apetece, nos seguimos viendo por el escenario; vuestras visitas y comentarios son el sostén de mi trabajo.

Un abrazo grande de Limosna de amores.

20 dic. 2009

Su carita divina


Intérprete: María José Santiago
Título: Su carita divina
Autor: Antonio Gallardo Molina
Disco: Villancicos de Jerez a Belén
Año: 2003



“El villancico 'Su carita divina' hace la navidad más nuestra.”

María José Santiago

Dentro de la generación de artistas que se iniciaron en los difíciles momentos de La Transición y que a lo largo del último cuarto del siglo XX han luchado a pies juntillas por un género que se encontraba en su máxima decadencia, está María José Santiago. Hija del admirado cantaor solearero Diego Santiago Vargas, María José nació en Jerez de la Frontera. Desde muy niña se impuso en concursos de cante obteniendo la excepcional circunstancia de reunir por ello tres premios nacionales.

Junto a ella Charo Reina, María Vidal, Eva Santa María, Merche Cuadrado, María de Gracia, Esther Quirós, Isabel Cabrera o Estrella de Cádiz, forman una de las generaciones más complejas de intérpretes de copla que en aquellos momentos críticos para el género florecieron en el panorama nacional, siguiendo una línea más o menos purista (aunque irremediablemente adaptada) y utilizando el trampolín popular que les brindaban los reconocidos programas “Gente joven” o “Mira la vida” de TVE.

En 1981 María José Santiago ganó la edición anual de “Gente joven” en la modalidad de copla. Aquel éxito le supuso iniciarse en el mundo de la música e iniciar una vereda apoyada sobre el cayado de la copla y el flamenco. En poco tiempo grabó su primer disco: “El silencio de tu voz” (1982). En él se incluía un preciado villancico titulado “Su carita divina”. Durante estos años también, colaboraría con esta pieza en otro disco llamado “Tierra de Jerez”. En él compartiría nombre con Lola Flores, La Paquera de Jerez, José Mercé o La Macanita.

“‘Su carita divina’ se ha convertido en la banda sonora de la navidad en Andalucía y en España. Y fuera también. Es un villancico que gusta mucho. Sé que suena en miles de hogares españoles.”

María José Santiago


El poeta y compositor jerezano Antonio Gallardo Molina compuso para María José Santiago este popular villancico que grabó junto al Coro de la Hermandad de la Hiniesta de Sevilla. La pieza se editó en “El silencio de tu voz” (1982), obteniendo con su edición igual popularidad villancico e intérprete. Fue estrenada una Nochebuena tras el habitual mensaje del Rey Juan Carlos. El éxito, la llevó a actuar en reiteradas ocasiones para TVE. La jerezana consiguió entonces uno de sus triunfos más destacados, vigente en la actualidad.

Este villancico jerezano, de marcado carácter flamenco, ha recibido numerosas versiones, sobre todo por parte de coros populares, pero también de grupos o artistas como Raya Real, Requiebros, La Húngara o el grupo de rock andaluz Arábiga.

La propia artista volvió a versionarlo en el disco “Teatro” (1993) y de nuevo diez años más tarde en un trabajo titulado “Villancicos de Jerez a Belén” (2003), un cedé con nueve coplillas navideñas entre las que se incluía una tercera versión de “Su carita divina”, que también sería editada en “Zambomba flamenca” (2010). La letra se inicia con el conocido estribillo y presagia el fin del redentor divino advirtiendo el trágico final de su vida. El augurio dice que “el niño que está en la cuna, en una cruz morirá”.

Nuestro escenario, cubierto por las primeras nieves, se impregna hoy de esta rumba invernal agradeciendo a María José Santiago su amabilidad por el trato y la valiosa información facilitada.

Envidia tiene la fuente
del color de su carita divina,
de su carita divina.
Y yo estoy viendo en la frente de mi Dios
una corona de espinas.
Qué dolor. ¡Qué dolor!
¡Una corona de espinas!

Pastores de la laguna,
ponerse todos a llorar
que el niño que está en la cuna
en una cruz morirá.

Envidia tiene la fuente
del color de su carita divina,
de su carita divina.
Y yo estoy viendo en la frente de mi Dios
una corona de espinas.

Qué dolor. ¡Qué dolor!
¡Una corona de espinas!
María dale cobijo
y cúbrelo con tu manto
para que no vea a tu hijo
la tarde del Viernes Santo.

Envidia tiene la fuente
del color de su carita divina,
de su carita divina.
Y yo estoy viendo en la frente de mi Dios
una corona de espinas.
Qué dolor. ¡Qué dolor!
¡Una corona de espinas!

Pastores de la laguna,
ponerse todos a llorar
que el niño que está en la cuna
en una cruz morirá.

Envidia tiene la fuente
del color de su carita divina,
de su carita divina.
Y yo estoy viendo en la frente de mi Dios
una corona de espinas.
Qué dolor. ¡Qué dolor!
¡Una corona de espinas!


Web de María José Santiago
Video de María José Santiago cantando “Su carita divina”

13 dic. 2009

Alacena de las monjas


Intérprete: Carlos Cano
Título: Alacena de las monjas
Autor: José Carlos Cano Fernández
Disco: Quédate con la copla
Año: 1987

Nunca sabremos si en el Convento de las Esclavas de Santa Rita, la alacena de las mojas volvió a impregnarse de más olores y sabores que los que Carlos Cano le sentenció el día que escribió este verso. La rutina invernal de unas Hermanas que se ganaban los cuartos trabajando en el frío invierno elaborando los dulces con los que intentaban sobrevivir, sirvió al granadino para legarnos una de las coplas más entrañables de su repertorio.

Cuenta la leyenda que a la Madre Superiora, se le apareció la Virgen en sueños para confesarle la receta divina. Con estos seis ingredientes, las Hermanas del Convento tenían asegurado el éxito de sus productos:

- ½ kilo de azúcar blanca.
- Agua del avellano.
- Calabaza.
- Tres Salves.
- Un padre nuestro.
- La gracia de sus manos.

La clientela gozaba de su alacena de productos, llena de tortas de chicharrones, pestiños, dulces de calabaza, de leche frita o pastelillos de toronja. Pero la bendición se tornaba castigo para las religiosas que cometían pecado. Dice la letra que por mala conducta, la Virgen Santa le retiró el don del almíbar a una de ellas. Carlos define a la pobre con “bulanicos” en la cabeza, un término muy utilizado por los jienenses que deriva de “bulano”; la flor del cardo borriquero, con la que tan irónicamente, el cantautor, describe a la pecaminosa mujer. La tornera “espía de Satanás”, quiso robar la receta del dulce navideño y La Virgen pura, la castigó retirándole el don a sus pastelillos.

El revolucionario Cano editó esta copla, de su puño y letra, en un disco titulado “Quédate con la copla” (1987). En él compagina tres clásicos (“Chiclanera”, “Ay, Maricruz” y “Falsa monea”), con títulos propios y relevantes como “Coplas de la violeta”, “Proclamación de la copla” o su popular “María la portuguesa”.

Pero la raíz de esta obra, curiosamente, la encontramos en un restaurante situado en pleno casco histórico de Granada, llamado “Alacena de la monjas”. Las bóvedas de este restaurante, del siglo XVI, sirvieron de alacena a un antiguo convento. Carlos Cano se sirvió de su historia para escribir en los años 80 esta copla, que no escasea en hermosas ironías.

Dedico esta entrada a mi amigo José Alboix, por su admiración hacia el artista de copla más interesante que ha tenido La Transición y el último cuarto del siglo XX: Carlos Cano. Un abrazo desde el cariño; la admiración, también vuela de mi parte.

En el convento de las esclavas de Santa Rita
andan las monjas dale que dale por la cocina.
Con las sartenes y las perolas en los fogones
y las tinajas llenas de tortas de chicharrones.

El torno rueda, rueda que rueda, "Ave María…”,
y la tornera pues, sin pecado fue concebida.
- ¿Que quieres niño?
- ¿Tiene usted dulce de calabaza?
- ¡Recién salidos, da gloria verlos, como la escarcha!

A freír ya los pestiños, Hermanas, que es Navidad,
vamos a cantarle al Niño con cariño y humildad.

Alacena de las monjas que te dan gloria bendita,
pastelillos de toronja y dulces de leche frita.
Se dice que fue la Virgen que en sueños se apareció
a la madre superiora y esta receta le dio:

Medio kilo azúcar blanca,
agüita del avellano
y al perol la calabaza.
Tres Salves y un Padrenuestro,
y la gracia de tus manos.

En el convento de las esclavas, ¡Jesús que pena!,
hay una monja con bulanicos en la cabeza,
que por ser mala, la Virgen pura como castigo
le ha retirado el don del almíbar a sus pastelillos.

L
os niños juegan en Plaza Nueva a la rueda rueda,
igual que rueda la cabecita de la tornera,
que por un dulce de calabaza, dice la copla,
que por un dulce de calabaza, se volvió loca.

Que era la Hermana tornera, espía de Satanás
y fue a robar la receta del dulce de Navidad.

Alacena de las monjas que te dan gloria bendita,
pastelillos de toronja y dulces de leche frita.
Se dice que fue la Virgen que en sueños se apareció
a la madre superiora y esta receta le dio:

Medio kilo azúcar blanca,
agüita del avellano
y al perol la calabaza.
Tres Salves y un Padrenuestro,

11 dic. 2009

Un siglo de copla


UN SIGLO DE COPLA:
de Concha Piquer a Miguel Poveda

Con el objetivo de recuperar parte de la cultura y la historia española, el escritor y estudioso del género Manuel Francisco Reina, publica "Un siglo de copla: de Concha Piquer a Miguel Poveda". Este ensayo reivindica la vigencia de un género "injustamente maltratado y olvidado durante muchos años".

"Muchos de los autores de la copla, y sus músicos, eran algunos de los más grandes intelectuales españoles del siglo XX, como Federico García Lorca, los hermanos Machado, Manuel de Falla, Isaac Albéniz o Pau Casals", señala Francisco Reina sobre los orígenes de este producto cultural de primer orden.

Tras una época dorada que el investigador sitúa entre 1902 y 1940, la copla quedó relegada y apresada por la dictadura del régimen franquista. "La gente que estaba en la propaganda cultural del régimen no era necia y, cuando termina la Guerra Civil, se apropian de la copla, imbuyéndola de esa pátina de nacionalcatolicismo que le hizo tanto daño", explica su autor, queriendo aclarar el objetivo propagandístico que ciertas coplas ejercieron a favor del régimen.

El escritor lamenta "el desconocimiento" social que, en la actualidad, define la copla como un estilo "casposo y franquista", ya que "muchos de sus grandes intérpretes y compositores", como Miguel de Molina, Angelillo o Rafael de León, "fueron perseguidos, censurados y sufrieron cárcel durante la dictadura". Estos autores fueron unos revolucionarios en su época, y su actitud progresista (lejos de los arquetipos que socialmente siguen instaurados en la mente de la sociedad a día de hoy), ayudaron a la liberación, al menos espiritual, de muchos españoles y españolas a través de la música en los trágicos momentos de la postguerra.

Contra lo que pudiera pensarse, La Transición, no deparó días mejores para un género que, según apunta el autor de "Un siglo de copla", sólo encontró el respaldo de "unas pocas voces de la izquierda: el caso de Carlos Cano, Martirio o Pedro Almodóvar, que en sus primeras películas incluyó piezas como La bien pagá, o en la última, A ciegas”.

Si cantautores como Raimon, Lluís Llach o Paco Ibáñez gozan del prestigio que les dio su lucha decidida por la libertad, Manuel Francisco Reina, reclama el mismo reconocimiento para la copla, que califica como "la primera canción protesta".

"Serrat siempre ha reconocido que su primera educación musical fue la copla, y eso se nota en canciones como 'El romance de Curro 'El Palmo' o 'Penélope'", una canción que, según apunta Reina, musicalizó "un señor que se llamaba Augusto Algueró, que ha estado casado con Carmen Sevilla y que fue colaborador de Rafael de León".

Para los neófitos, "Un siglo de copla" representa la oportunidad de descubrir "la transgresión, la intensidad y la modernidad que hay en la copla". "Cuando creemos que algunos intérpretes de hoy son modernos y transgresores, encuentras que 'María de la O' la estrenó un transexual gitano, de nombre Milco, en El Molino de Barcelona en 1920", expone Reina.

El libro trata las biografías de infinidad de artistas pertenecientes a este género, y muchos, que por primera vez se publican e incluyen en él, como Joan Manuel Serrat o Joaquín Sabina. Artistas renovadores como Pasión Vega, Pastora Soler, Carlos Vargas, Clara Montes, Diana Navarro o Miguel Poveda, se encuentran entre los defensores actuales de la copla vigente, quienes están eliminando del género arquetipos y clichés injustamente añadidos.

La obra viene acompañada del documental en DVD: "La España de la copla: 1908", una cinta dirigida por Emilio Ruiz Barrachina y con guión de Manuel Francisco Reina. "Además de poder leer sobre los orígenes del género, el documental te da la oportunidad de ver los testimonios y algunas interpretaciones impagables de las más grandes figuras de todos los tiempos".

4 dic. 2009

Nana para un rey


Intérprete: Pasión Vega
Título: Nana para un rey
Autor: Antonio Martínez Ares
Disco: Villancicos piratas
Año: 1998

A los Reyes también se les dedican nanas; sobre todo si son redentores divinos. Pasión Vega todavía no había comenzado su carrera discográfica con BMG (lo que ahora es SonyBMG), cuando grabó esta pieza de Antonio Martínez Ares para un disco de villancicos. A la artista malagueña, aunque madrileña de nacimiento y gaditana de adopción, ya la precedían trabajos como “Estos detalles” (1993), “Un toque de distinción” (1996) y “Con el alma en los labios” (1997), grabados durante su etapa con la compañía discográfica La voz del Sur y en los que recuperó clásicos imprescindibles del género. Sólo faltaría publicar varios años más tarde “Corona de perlas” (2000) para concluir un ciclo e iniciar el actual.

En 1998 Martínez Ares se hizo cargo de la producción, composición y arreglos de un disco de villancicos cantados por su comparsa “Los piratas”. En él colaboró de forma excepcional Pasión Vega cantando “Nana para un rey”; una delicada pieza inédita que el gaditano compondría para quien hoy es conocida como La voz de seda.

A raíz de esta colaboración Antonio Martínez Ares pasaría a ser una pieza fundamental en el despegue de la carrera independiente de Pasión, iniciada con “Pasión Vega” (2001), un disco para el que compondría piezas como “Besos y besos”, “La vida en gris” o “Habanera de los ojos cerrados”. Las colaboraciones continuarían en “Banderas de nadie” (2003) con seis temas nuevos: “A orillas de la ciudad”, “La canción del pirata”, “Te quiero tanto”, “Lunares”, “Colgados del cielo” y la emblemática “María se bebe las calles”. Este sería el segundo y último trabajo en el que cantante y compositor colaborarían, ya que según declaraciones de la artista, decidieron separarse por criterios artísticos. Posteriormente Pasión Vega afirmaría: “He perdido a Martínez Ares, pero he encontrado a Jesús Bienvenido…”, refiriéndose a su nuevo autor de cabecera, compositor de posteriores éxitos como “La Reina del Pay-Pay”.

La nana que nos ocupa se editó en un disco titulado “Villancicos piratas” (1998), así como posteriormente en “Pasión Vega. Grandes éxitos” (2003), “Málaga canta a la navidad” (2005) y “Málaga en navidad” (2005). En esta segunda entrada dedicada a coplas navideñas, Pasión Vega encarna la garganta de la Virgen María para decir que es hermoso dar luz divina. Con unos arpegios limpios de guitarra española, susurra al rey de la gloria advirtiéndole que “tras la colina está la muerte acechando" y "viene cargada de espinas, cruces, fatigas y clavos…”.

Duérmete tesoro mío,
no tengas miedo de nada,
mi pecho combate el frío,
con tus manitas heladas.

Calla que tras la colina
está la muerte acechando,
viene cargada de espinas,
cruces, fatigas y clavos.

Nana, para unos ojos morenos.
Nana, para mi estrella y mi cielo.
Nana, para un ángel recién nacido.
Nana, que se me ha quedado dormido.

Cuando ríes se iluminan
las ventanas de mi ser.
Qué hermoso es dar luz divina
y qué delirio querer.

Yo estaré siempre a tu vera:
sueña, libre pastorcillo,
a la ea, ea, ea...,
qué penita de niño.

Nana, para unos ojos morenos.
Nana, para mi estrella y mi cielo.
Nana, para un ángel recién nacido.
Nana, que se me ha quedado dormido.

Web de Pasión Vega

29 nov. 2009

Canción de los pastores


Intérprete: Estrella Morente
Título: Canción de los pastores
Autor: Sebastián A. Domínguez Lozano / Estrella de la Aurora Morente Carbonell
Disco: Calle del aire
Año: 2001

“La pasión me puede, y tiene nombre propio…”

Estrella Morente

Podrían ser los campanilleros de este nuevo acontecer los que Estrella Morente articula en su voz cosida de roturas que alude a la Granada musulmana, los que editó en “Calle del aire” (2001). Podría ser también que La niña de la puebla se hubiese reencarnado en ella y tras sus gafas oscuras se mostrasen los hermosos ojos marrones de la cantante granadina. Sin embargo, y afortunadamente, no lo es.

En su primer disco, Estrella nos regaló este hermoso villancico compuesto por Sebastián Antonio Domínguez Lozano y la propia cantaora. Con un vestido de arreglos flamencos a dos guitarras, la copla, narra el dulce romancillo navideño de una joven con un pastor. A través de elementos sugestivos: los pastores, la lana, el sebo, el romero… la pieza evoca los parajes, los olores y las texturas significativas de la navidad antigua más humilde.

La versión que podemos escuchar en el videoclip cuenta con unos arreglos distintos, a piano, con cadencias de flamenco y bossa nova. También esta "Canción de los pastores" fue interpretada en el espectáculo "Dulce Estrella" (2008); un mano a mano entre la fadista Dulce Pontes y Estrella Morente.

Comenzamos con esta entrada una serie de obras que durante el mes de diciembre irán dedicadas a coplas relacionadas con la natividad y la fiesta navideña, haciendo compatible nuestro defendido género con la música popular que se escucha en estas frías fechas.

Dicen que los pastores huelen a lana.
Pastorcillo es el mío, huele a retama,
quítate niño de los balcones,
porque si no te quitas, ramo de flores,
llamaré a la justicia que te aprisione
con las cadenas de mis amores.

Dicen que los pastores huelen a sebo.
Pastorcillo es el mío, huele a romero,
quítate niño de los balcones,
porque si no te quitas, ramo de flores,
llamaré a la justicia que te aprisione
con las cadenas de mis amores.

Ciento cincuenta reales da una viuda
por la sotana mare, mamita mía, de un padre cura,
y el cura le responde con mucho acierto:
“Yo no doy mi sotana, mamita mía, porque voy preso…”

Dicen que los pastores huelen a lana.
Pastorcillo es el mío, huele a retama,
quítate niño de los balcones,
porque si no te quitas, ramo de flores,
llamaré a la justicia que te aprisione
con las cadenas de mis amores.

Web de Estrella Morente
Video de E. Morente cantando “Canción de los pastores”
Videoclip de E. Morente cantando “Canción de los pastores”

27 nov. 2009

Horas bajas


Intérprete: Valderrama
Título: Horas bajas
Autor: Juan Valderrama Blanca
Disco: Moderna tradición
Año: 2009

“En el final de viaje,
en el último trayecto,
quiero llevar de equipaje
el hombre que llevo puesto.”

Juanito Valderrama

Cuenta Juan Valderrama que un buen día encontró estos versos de su padre, Juanito Valderrama, escritos en un papel. Valderrama hijo habla de ellos como la confesión más íntima, sincera y personal, que puede hacer un artista que ha alcanzado la cumbre. En un disco donde experimenta con sonidos étnicos y de fusión, Valderrama ha decidido musicalizar estas “Horas bajas” con la solemnidad que le otorga el órgano de la Catedral de Jaén, haciendo honor a quién hizo eterno en la memoria de un país que huía en busca de bienestar “El emigrante”; la banda sonora de toda una generación.

El resultado, es una hermosa y sentida copla, de versos sencillos y certeros, que con arreglos de Jesús Bola y tratada por el organista Alberto de las Heras, trasmina las horas bajas del genial cantaor de Torredelcampo (Jaén), Juanito Valderrama (1916-2004).

En "Moderna tradición" (2009), aparecen dos letras más de Juanito Valderrama. Un inédito "Romance a los gitanos", con voz del propio cantaor a duo con su hijo, o "Mira qué dolor", una pieza dedicada a la muerte de Lola Flores y que Valderrama ha querido registrar extrayéndola de un directo en el Teatro Fernando Fernán Gómez de Madrid, el 25 de octubre de 2008.

Sin mayor preliminar, dedico esta entrada a Juan Valderrama, por su amabilidad, y todos aquellos que luchan vocacionalmente en la vida e injustamente les toca sufrir; en este escenario siempre encontrareis refugio para vuestras horas bajas y un amigo.

En el final de viaje,
en el último trayecto,
quiero llevar de equipaje
el hombre que llevo puesto.

Viajé como ganador
de éxito y de fortuna,
viví como triunfador,
no cabe duda ninguna.

Pero de qué sirvió
el camino recorrido,
si mi triunfo se quedó,
en cenizas y en olvido…

Ingratitud de la vida,
que cobra siempre al final,
factura que te aniquila
y te roba la moral.

Por eso al final de viaje,
en el último trayecto,
quiero llevar de equipaje
el hombre que llevo puesto.

Web de Valderrama

15 nov. 2009

A Rafael de León


Intérprete: Carlos Cano
Título: A Rafael de León
Autor: Antonio Burgos / Carlos Cano
Disco: Cuaderno de coplas
Año: 1985

Granada, 28 de enero de 1946. La ciudad de la Alhambra ve nacer al cantautor que situó la copla en la modernidad, liberándola de su apropiación por el
franquismo y sus injustamente añadidas connotaciones que la relacionaban con el régimen.

Carlos Cano inició su discográfica en 1975 y hasta 2000, año en el que fallece a causa de un problema vascular, han sido una veintena de trabajos los que el músico granadino ha legado a la música popular española.

Su versatilidad como compositor, capaz de escribir
cuecas, tangos, rumbas, sambas, nanas, coplas, murgas carnavaleras o temas intimistas, acompañado sólo por su voz y su guitarra, cuando no por una gran orquesta, han hecho de Carlos Cano un artista revolucionario. Pero las historias comienzan por el principio y en la necesidad de comprender en profundidad la carrera de quien fue el paso intermedio entre la copla clásica y las piezas que hoy se crean y editan, debemos remontarnos a los sucesos acontecidos años atrás de su despegue.

En
1969, junto con Juan de Loja, Enrique Moratalla y Antonio Mata, crea el Manifiesto Canción del Sur. Este Manifiesto fue un intento de reivindicar la poesía como defensa contra la resignación y el aburrimiento, contra la moral establecida, contra la dictadura franquista y “también, contra el discurso clandestino, teórico e ideologizado, de una izquierda sin duda coherente y luchadora pero, dadas las circunstancias, muy dividida y mal organizada.

Entre los intelectuales del grupo se encontraban
Justo Navarro, Fanny Rubio, Antonio Carvajal, José Carlos Rosales, Joaquín Sabina, Luis Eduardo Aute, Carlos Cano y Juan de Loxa.

La ironía, el humor, la poética, las referencias populares, los apoyos en géneros andaluces o de muy diversas raíces y las soluciones de fusión, han sido claras características de la obra de quien hizo eterna a "María la portuguesa".

Su aportación a la copla desde la Transición al final del siglo XX será crucial para comprender las derivas musicales de artistas posteriores que a día de hoy están inmersos en retratar el género desde una visión actual, que podríamos definir de Pos(t)moderna, como Pasión Vega, Clara Montes o Martirio, quienes han tenido la obra de Cano como un referente en su mesa de noche.

La copla que hoy traemos a escena está dedicada al poeta sevillano y padre de las coplas más emblemáticas que haya podido dar el género folclórico, Rafael de León (
Sevilla, 6 de febrero de 1908 / Madrid, 9 de diciembre de 1982). Injustamente no incluido en la Generación del 27, Rafael de León bebió desde muy joven de la obra Federico García Lorca y pincelando levemente su vida y obra (de él podríamos escribir páginas enteras con tinta de oro), no podemos pasar por alto que en 1932 se trasladará a Madrid bajo la influencia del músico sevillano Manuel Quiroga y que junto con el autor teatral Antonio Quintero formarían el prolífico trío Quintero, León y Quiroga.

También colaborará en la creación de canciones con Antonio García Padilla “Kola”, Xandro Valerio, Salvador Valverde, José Antonio Ochaíta, y prácticamente todos los autores de copla de su época. Al final de su carrera obtendrá un destacado éxito componiendo con el músico extremeño Juan Solano. Se le atribuyen unas 8.000 creaciones a este poeta. Por nombrar algunas de las que ya reposan en el firmamento coplero, citaremos “Rocío”, “Ojos verdes”, “María de la O”, “Me embrujaste”, “Capote de grana y oro”, “Francisco alegre”, “Te lo juro yo”, “Ay pena, penita”, “La niña de fuego”, “La Salvaora”, “Limosna de amores”, “Romance de valentía”, “Cárcel de oro”, “Amante de abril y mayo”, “Yo soy esa”, “Y sin embargo te quiero”, “Tatuaje”, "Tengo miedo”, “Aquella Carmen”, “Romance de la Reina Mercedes”… y una lista interminable de coplas monumentales.
Más información sobre Rafael de León.

Carlos Cano hace referencias a algunas de ellas en “A Rafael de León” como “una fecha en el anillo” (“Callejuela sin salía”), “a los rubios marineros, serrano ¿me das candela?” (“Tatuaje” y "Ojos verdes"), “Va preguntando La Lirio. La respuesta es un martirio / La Bizcocha sabe el nombre, era Lirio aquel tesoro, por el que ha pagao un hombre, cincuenta moneas de oro” (“La Lirio”), “rosa de la Alhambra” (“La rosa y el viento”), “clavel en la boca” (Antonio Vargas Heredia”), “Ay, quicio de Mancebía” (“Ojos verdes”) … y muchos más guiños que podemos encontrar en estos versos que Antonio Burgos escribió poco después de la desapercibida muerte del poeta en 1982 y editados con voz de Carlos Cano en su "Cuaderno de coplas" en 1985. Sin duda, no será esta la última vez que Carlos Cano pise nuestro escenario para deslumbrarnos con alguna de sus creaciones.

Como carne de membrillo tiembla al aire una canción,
leo con el corazón una fecha en el anillo.
Siempre novio Andalucía,
tiembla la voz que no es mía de Rafael de León.
Y el aire que lento sopla del color de la plazuela,
me va trayendo esta copla que sabe a menta y canela.
Derrama plata y canela el faro de los veleros,
a los rubios marineros: “serrano, ¿se das candela?”.
Va preguntando La Lirio
la respuesta es un martirio de acordeones morenos.
La noche de la bahía que plata pone en las velas,
esta copla me traía dulce como la mistela.

De tu landó de Marqués sale una voz con corona,
y es el pueblo Rafael, en la Radio de Cretona.
Dalia de Sevilla, chistera y patilla.
Ay, pulsos que sangran, rosa de la Alhambra.
Clavel en la boca para Malvaloca,
se muere de celos la cal de mis huesos.
Moneda de oro, caballito moro,
capote de grana, anís de Parrala.
Ay, fuente de amor, dímelo por Dios,
se viste de negro la cal de mis huesos.

Ay, voz ronca de aguardiente que mancha los mostradores,
que seca los surtidores que detiene la corriente.
Como rosa del Genil ninguna tarde de abril
la niña vuelve a la fuente.
La Bizcocha sabe el nombre, era Lirio aquel tesoro
por el que ha pagao un hombre cincuenta moneas de oro.

Ay, quicio de Mancebía. Ay, duda del no y el sí.
Ay, menta y ajonjolí y a los hombres sonreía.
Blanca cal, verde persiana, asomada a la ventana
una Reina parecía.
Tu recuerdo es una faca que me hiere y que me ahoga,
lo repite en una placa esta copla de Quiroga.

De tu landó de Marqués sale una voz con corona,
y es el pueblo Rafael, en la Radio de Cretona.
Dalia de Sevilla, chistera y patilla.
Ay, pulsos que sangran, rosa de la Alhambra.
Clavel en la boca para Malvaloca,
se muere de celos la cal de mis huesos.
Moneda de oro, caballito moro,
capote de grana, anís de Parrala.
Ay, fuente de amor, dímelo por Dios,
se viste de negro la cal de mis huesos.

8 nov. 2009

Pensión de la Martinica


Intérprete: India Martínez
Título: Pensión de la Martinica
Autor: F. Fdez. Pantoja / D. Ibáñez Caballero
Disco: Azulejos de lunares
Año: 2004

India Martínez es una de las artistas que más fuerte pisa en este nuevo acontecer de la copla. La pureza y la innovación se fusionan de la forma más racial en su voz. Su máximo punto de apoyo, los palos del flamenco, trasladados a una nueva visión, nos ofertan piezas de este tiempo que mantienen el gusto rancio tan defendido por la flamencología y los flamencólogos.

2004 fue el año en el que irrumpió en la escena musical y ya son dos los trabajos editados: “Azulejos de lunares” (2004) y “Despertar (2009). De su primer cedé extraemos una copla ambientada en un pueblo marinero donde se encuentra una pensión de nombre Martinica. “Pensión de la Martinica” narra las entretelas de un prostíbulo y se introduce en el comercio sexual sucedido en este tugurio. Martinica es la madame que gestiona los cuerpos y una hembra deseada, “leyenda viva del puerto”.

La prostitución ha sido un tema muy recurrente que a tantos autores ha inspirado a la hora de componer. Sin ir más lejos, no podemos pasar por alto la emblemática “Ojos verdes”.

Con mucho gusto traigo en esta mañana otoñal esta copla. Una introducción, un nudo, un desenlace, y un final muy propio del género. Copla, que deriva de la palabra “côpula” (en latín “nudo”, “atadura” o “unión”) es una definición apropiada para esta pieza. Dedico “Pensión de la Martinica” a todas aquellas personas que comentan cada entrada e invito a hacerlo a todos aquellos que últimamente se han sumado a nuestra conmunidad y disfrutan con las actuaciones de nuestro escenario.

Pensión de la Martinica,
reliquia del viejo puerto,
parida de malandrines
y gente del estraperlo.

Niñas de cara bonita
y trasnochantes flamencos.
Bajo la luz mortesina
del faro puso un letrero.

La Madame, una tal Rita,
de ojos verdes y hechiceros:
“Aquí se venden las almas,
están a mitad de precio,
y la última palabra
la tengo yo marinero.
Aquí se venden las almas
y el precio se dice luego.”

Pensión de la Martinica,
tugurio del viejo puerto,
su Madame, pelo pintado,
con voz de acento extranjero.
En la Martinica era,
en los marinos el deseo,
en la noche confidente
de los aventureros.
Hembra de arrojo y agallas,
sin precio para el dinero,
que nadie nunca le dijo
después de amarla un te quiero.

Pensión de la Martinica,
leyenda viva del puerto,
qué fue de aquella Madame
de dulce acento extranjero.

Anclada en sus viejas paredes
dejó Rita su misterio.
Entre el salitre y la cal
a penas se ve un letrero:

“Aquí se venden las almas,
están a mitad de precio,
y la última palabra
la tengo yo marinero.
Aquí se venden las almas
y el precio se dice luego.”

Web de India Martínez

31 oct. 2009

Pastora Pavón


Intérprete: Gracia Montes
Título: Pastora Pavón
Autores: José Pérez Moradiellos / Daniel Pineda Novo
Disco: A rienda suelta
Año: 1992


“Les confieso que soy dado a que se me llene el escritorio de aires de los naranjales de las huertas de Lora, de Lora del Río, cuando oigo a Gracia Montes, porque soy partidario de esta gran señora de la canción, toda dignidad, toda dedicación, toda delicadeza.”

Antonio Burgos

María Gracia Cabrera Gómez nació en el sevillano pueblo de Lora del Río, el 1 de marzo de 1936. Primogénita de cuatro hermanos en una familia dedicada a la ganadería y a la agricultura, fue alumna en Sevilla de la insigne Adelita Domingo. Pronto destacó por sus cualidades artísticas en su pueblo natal, llegando a participar en las populares Galas Juveniles celebradas en el sevillano Teatro Cervantes.

Pepe Pinto se interesó por ella para uno de sus espectáculos, algo a lo que su padre se negó en rotundo y a lo que la joven Gracia Montes respondió con una huelga de hambre de varios días. Aquello le valió la cesión de su progenitor. También participó en los de Mercedes Vecino y Los Gaditanos.

“Del corazón a los labios” (1951) y “La copla puso bandera” (1953) fueron los dos primeros espectáculos de Pepe Pinto en los que participó Gracia Montes.

Pronto empezaría a darse a conocer en un concurso radiofónico llamado Cabalgata fin de semana. En él interpretaría composiciones como “¿Será una rosa?” de Francisco del Val y Miguel C. Díaz o “Palito de ron” de José Antonio Ochaíta, Xandro Valerío y Juan Solano, un triunvirato que más adelante escribirían para ella grandes éxitos de la talla de “Coplas del chapinero”, “Sin pensarlo”, “Cariá la sanluqueña”, “La romera”, “Tus brazos me han detenío”, “¡Ese día!”, “Un rosa colorá”, “La niña de Punta Umbría” o “Habla con los ojos”.

“Yo soy una artista a la que el pueblo dijo sí.”

Gracia Montes

Desde el primer momento la loreña supo combinar la canción andaluza con la tonadilla y los cantes flamencos. Descubierta por José Brageli, en 1957 presentó su primer espectáculo, “Rosa de Andalucía”.

A este le siguió “Coplas al viento”, en el que sobresalían “Cariá la sanluqueña” o “Maruja limón”, este último título, una zambra de Quintero, León, Quiroga y Clavero que desechó Juanita Reina y que Gracia Montes convirtió en un clásico dándole aire de rumba. También en esos años conocería a Rafael de León, quien más tarde le compondría junto autores como Clavero, Quiroga, Quintero o Solano títulos como “Moscatel”, “Poema de mi soledad” o “Soy una feria”.

En la cresta del éxito, Gracia Montes decidió retirarse durante ochos años por un amor que finalmente fracasaría. De este periodo confesó su arrepentimiento tras su vuelta a los escenarios en el Teatro San Fernando en 1965, con el espectáculo “La rosa de las marismas”, que para ella compusieron Ochaíta, Valerio y Solano. En aquellos años nacerían coplas como “La lumbre de tu cigarro”, “La niña de Punta Umbría”, “La rosa de las marismas” o “Sevilla lleva el compás”.

Posteriormente La voz de cristal seguriría insistiendo en la copla con piezas creadas por la pareja artística formada por Rafael de León y Juan Solano, pero también por otros autores como Manuel Alejandro, F. Montero, B. Lauren o al final de su carrera Moradiellos, Daniel Pineda Novo o Rafael Rabay.

Hay que detenerse en el vestuario de esta elegante artista, porque la copla le debe a Gracia Montes la cúspide de la elegancia. Ha vestido la copla de modistos de la talla de Manuel Pertegaz o Toni Benítez. Muchos diseñadores actuales la han señalado como una renovadora dentro del género.

“Azul y blanco de Andalucía, sin que falte nunca en lo blanco y azul, ese sollozo, ese quiebro de voz, esa rotura, ese estremecimiento y escalofrío con que el amor denuncia su presencia y da a la copla su temblor mortal.”

José Antonio Ochaíta


Tocó palos como la saeta, los fandangos de Huelva o la canción melódica, pero fue en la copla donde encontró su lugar. Su velocidad y un vibrato inigualable, así como deliciosos matices flamencos, la consagraron como una de las artistas más personales que ha dado la copla.

“La copla es nuestra cultura, nuestro folclore, nuestra historia y nuestras raíces.”

Gracia Montes

Gracia Montes siempre confesó su admiración por La Niña de los Peines. Recuerda escucharla ya retirada en los camerinos de la compañía de su esposo, el también cantaor Pepe Pinto. Allí, La niña de los Peines entonaba sus cantes acompañada a la guitarra por Melchor de Marchena, y aquellos momentos, marcaron decididamente a la joven artista de Lora del Río, reconociéndola en innumerables ocasiones como su ídolo, además de Fernanda y Bernarda de Utrera o La Paquera de Jerez.

Por esta razón, muchos críticos de la época advirtieron que la voz de Gracia Montes provenía del cante de Pastora, así como la dolencia en su pellizco flamenco.

Pastora Pavón debutó en Madrid 1901, en el Café del Brillante, donde conoció al pintor vasco Ignacio Zuloaga, quien la convenció para actuar en Bilbao en el Café de las Columnas. Fue a partir de ese momento cuando comenzó a conocérsela como La Niña de los Peines a raíz de unos tangos flamencos que interpretaba frecuentemente y que sin embargo, jamás registro, a pesar de las insistencias de las casas discográficas. Su letra, aquella que le dio nombre artístico, decía así:

Péinate tú con mis peines,
que mis peines son de azúcar,
quien con mis peines se peina,
hasta los dedos se chupa.

Péinate tú con mis peines,
mis peines son de canela,
la gachí que se peina con mis peines,
canela lleva de veras.


El pasodoble que Gracia Montes le dedicó, compuesto por José Pérez Moradiellos y Daniel Pineda Novo, hace referencia a este hecho en su poesía cuando dice: “Lo decía cantando por la alameda: Péinate con mis peines, son de canela”.

Esta copla nos presenta a La Niña de los Peines como una cantaora inigualable, de raza, de misterio, que ha cantado como nadie lo ha hecho: “Como cantó Pastora nadie ha cantado, / ni el Café del puerto, ni en el colmao. / Raza y misterio, La Niña de los Peines, / duende flamenco”.

El cobre de su copla debió nacer “en la fragua de Triana” y mientras en Sevilla todavía resuena su cante, el poema cita a los cantaores con los que La Niña de los Peines cantó, posiblemente, los más importantes su época: Pepe Marchena, Antonio Chacón, Pepe Pinto y Tomás Pavón (este último su hermano). Así se nos anuncia que su voz está en el cielo “con Marchena y con Chacón, / con Pepe Pinto y Tomás, / mientras resuena en Sevilla / el eco de tu cantar”.

Federico García Lorca la incluyó en su ensayo “Teoría y juego del duende” de 1918. La cazalla que cita la copla deriva de un momento del texto en el que el poeta de Granada se sirve de La Niña de los Peines para hablar del duende.

“Entonces La Nina de los Peines se levantó como una loca, tronchada igual que una llorona medieval, y se bebió de un trago un gran vaso de cazalla como fuego, y se sentó a cantar sin voz, sin aliento, sin matices, con la garganta abrasada, pero... con duende. Había logrado matar todo el andamiaje de la canción para dejar paso a un duende furioso y abrasador, amigo de vientos cargados de arena, que hacía que los oyentes se rasgaran los trajes casi con el mismo ritmo con que se los rompen los negros antillanos del rito, apelotonados ante la imagen de Santa Bárbara.

La Niña de los Peines tuvo que desgarrar su voz porque sabía que la estaba oyendo gente exquisita que no pedía formas, sino tuétano de formas, música pura con el cuerpo sucinto para poder mantenerse en el aire. Se tuvo que empobrecer de facultades y de seguridades; es decir, tuvo que alejar a su musa y quedarse desamparada, que su duede viniera y se dignara a luchar a brazo partido. ¡Y cómo cantó! Su voz ya no jugaba, su voz era un chorro de sangre digna por su dolor y su sinceridad, y se abría como una mano de diez dedos por los pies clavados, pero llenos de borrasca, de un Cristo de Juan de Juni.”

Federico García Lorca

La copla revisa este hecho y recupera los ambientes de los tablaos de principios de siglo XX: “Cazalla y aguardiente, vino y solera. / Pastora está cantando por peteneras. / Aires morenos, fandangos y soleares / con sentimiento”.

Contrajo matrimonio con el también cantaor Pepe Pinto en 1931, por eso “Pepe Pinto la escucha emocionado, / su compás lleva el ritmo en el tablao”.

Gracia Montes quiso homenajear con esta copla a una de las cantaoras más admiradas de todos los tiempos. Del mismo modo, rescató parte de su memoria, cuando cantaba en la compañia de Pepe Pinto y gozaba escuchandola en los camerinos. Tal debía ser la magnitud del cante de esta mujer, que en Sevilla, aún dicen que resuena “el eco de su cantar”.

Como cantó Pastora nadie ha cantado,
ni el Café del puerto, ni en el colmao.

Raza y misterio, La Niña de los Peines,
duende flamenco.

Lo decía cantando por la alameda:
“Péinate con mis peines, son de canela”.

Pastora Pavón, Niña de los Peines.
En la fragua de Triana nació el cobre de tu copla.

Tu copla…
Tu copla que está en el cielo,
con Marchena y con Chacón,
con Pepe Pinto y Tomás,
mientras resuena en Sevilla
el eco de tu cantar.

Cazalla y aguardiente, vino y solera.
Pastora está cantando por peteneras.

Aires morenos, fandangos y soleares
con sentimiento.

Pepe Pinto la escucha emocionado,
su compás lleva el ritmo en el tablao.

Pastora Pavón, Niña de los Peines.
En la fragua de Triana nació el cobre de tu copla.

Tu copla…
Tu copla que está en el cielo,
con Marchena y con Chacón,
con Pepe Pinto y Tomás,
mientras resuena en Sevilla
el eco de tu cantar.

Tu copla…
Tu copla que está en el cielo,
con Marchena y con Chacón,
con Pepe Pinto y Tomás,
mientras resuena en Sevilla
el eco de tu cantar.

El eco, el eco…
¡El eco de tu cantar!

Web de Gracia Montes
Video de Gracia Montes cantando “Pastora Pavón”

25 oct. 2009

El uvero


Intérprete: Miguel Poveda
Título: El uvero
Autor: Popular / Adapt. Miguel Poveda
Disco: Zaguán
Año: 2001

Zaguán es el flamenco más duro, innovador y potente de un cantaor en plena forma”. Así comienza el prólogo de presentación de “Zaguán” (2001), el tercer disco de estudio de Miguel Poveda. Junto a la guitarra de Juan Gómez Chicuelo, el cantaor catalán pasea por muchos de los palos clásicos del flamenco más puro para darle un giro más a cada interpretación, a cada conocimiento sabido, conjugando innovación y clasicismo en cada una de las piezas. Tangos, fandangos, bulerías, bulerías de Jerez, tarantos, cantiñas, soleás o livianas caminan de la voz del cantaor badalonés, revolucionario, admirado por puristas e innovadores en cualquiera de sus registros.

“El uvero” es un pregón. Es muy poca la importancia que se le da al pregón como estilo o palo del flamenco. Sabido es que el vendedor ambulante gitano creaba sus propias estrategias para vender sus mercancías. Una de ellas fue el aflamencamiento de estos pregones que más tarde harían su aportación a la formación de los estilos del cante. El mirabrás y los caracoles, también surgieron de algunos de estos pregones.

Fue el gaditano del barrio La Viña, Francisco Gabriel Díaz Fernández (1897-1947), de apodo
Macandé (palabra que usaban los gitanos extremeños como sinónimo de loco o chalado) quien creó un pregón que hizo furor en la Cádiz de su época.

Han dejado registrados pregones artistas como Manuel Vallejo ("Llegó el frutero" y "El manisero"), el Niño de las Moras ("Pregón de Zapico"), Pepe Pinto ("El florero montañés"), El Lebrijano y María La Perrata ("El Tío de la Alhucema", pregón por bulerías), José Menese ("Pregón y saeta") o Marina Heredia ("De antaño" donde mezcla trilleras con pregones). Manolo Caracol también hizo su aportación grabando a duo con su hijo Enrique “Pregones sevillanos”, también conocidos como “Pregones de la uva”.

El pregón que en esta mañana de domingo se erige en nuestro escenario relata las súplicas de un uvero que con escuetos versos, pregonados, pide a la Virgen de la Esperanza que repare en su trabajo, el fruto de su viña, el vino. Miguel Poveda grabó esta pieza con ciertas reminiscencias a “Pregones de la uva” y sostiene el pregón sobre un órgano que lo envuelve en una profunda religiosidad.

Uvitas negras de los Palacios
comen las niñas, dulce y despacio.
Vuelve la cara, repara y mira,
que es más buena
mi carga que las de su viña:
el uvero endeble.

La Virgen de la Esperanza
ha regaíto mi viña.
Mi esperancilla sal a la puerta
y cómprame el vino que es muy bueno;
el uvero…

Web de Miguel Poveda

11 oct. 2009

Capote de grana y oro


Intérprete: Pastora Soler
Título: Capote de grana y oro
Autores: Antonio Quintero / Rafael de León / Manuel López-Quiroga
Disco: Nuestras coplas
Año: 1994



Se calculan como unas 6.000 las veces que Juana Reina cantó esta copla, siempre de negro, con el pelo recogido y sin peina.

La muerte de Manolete cogió a la artista sevillana en Burgos. El cariño mutuo que se profesaban la tonadillera y el torero se evidenciaba en los toros que el maestro de Linares brindaba a la cantante del barrio de la Macarena.

La tarde del 29 de agosto de 1947, la cornada de un toro de nombre Islero terminó con la vida del matador, convirtiéndolo en un mito de la España de la posguerra a la temprana edad de 30 años.

Tal era la admiración mutua, que Juana Reina tras el fatal desenlace, pidió a Rafael de León que compusiera para ella un pasodoble en su memoria. La pieza realizada por el trío Quintero, León y Quiroga fue estrenada en Córdoba y aclamada por el público.

Como anécdota podemos añadir que en uno de los homenajes que Juanita Reina recibió a lo largo de su vida, pidió expresamente que todas las flores que sus admiradores le lanzaron fueran enviadas al Mausoleo de Manolete, obra del escultor Amadeo Ruíz Olmos, erigido en el Cementerio de Nuestra Señora de la Salud.

Juanita Reina estrenó este pasodoble en el espectáculo “La niña valiente” (1951). También existe otra versión de Juanita Reina editada en un disco de 1961, donde rehace cuatro piezas propias, entre ellas “Capote de grana y oro” o la emblemática “Callejuela sin salía”. También hay que recordar la versión de "Capote de grana y oro" que hizo en el espectáculo "Azabache" de la Expo de Sevilla en 1992.

Creo de interés traer a escena un video que trata la muerte de Manolete y en el que Juana Reina narra el nacimiento de "Capote de grana y oro". [Ir a video]

Versiones de esta copla las ha realizado Isabel Pantoja en su doble disco “La canción española” (1990), donde interpreta esta pieza con The Royal Philharmonic Orchestra dirigida por Luís Cobos y en el CD+DVD en directo “Sinfonía de la copla” (2005), acompañada por la Orquesta Filarmónica Nacional de Moldavia. La preciosa versión instrumental de Felipe Campuzano también es digna de mención, junto a la reseñable que Pastora Soler grabó en el disco “Nuestras coplas” (1994).

Esta última es la que hoy suena sobre nuestras tablas. Cuenta Pastora Soler que “Capote de grana y oro” es una de las primeras coplas que cantaba de niña. Juana Reina fue su madrina artística; ambas se tenían gran admiración. Pastora recuerda emocionada cuando cantaba saetas junto a Juanita Reina, cada Madrugá del Jueves Santo, en el mismo balcón donde esta lo hacía a la Virgen de la Macarena; una tradición que mantiene vigente.

En 1994 editó su primer trabajo discográfico con arreglos y dirección de orquesta de Gregorio García Segura, un disco en el que versiona clásicos como “Una cantaora” o “Triniá” y otros menos conocidos como “Rosa y clavel” o “Manolita la primera”.

Como novedad añadiré que Pastora Soler editará en 2010 un DVD en directo grabado en el Teatro Lope de Vega de Sevilla, titulado "15 años", en el que hará un repaso a toda su carrera y en el que la sevillana homenajea a su madrina artística interpretando coplas como “Callejuela sin salía”, “Y sin embargo te quiero” o “En el último minuto”. Además el DVD incluirá “Sólo vivo pa quererte” a duo con Miguel Poveda.

Que le pongan un crespón a la Mezquita,
a la torre y sus campanas,
a la reja y a la cruz.

Y que vistan negro luto las mocitas
por la muerte de un torero
caballero y andaluz.

De negro todos los cantes
y las mujeres flamencas
con negras batas de cola.

De luto los maestrantes
y la moña deslumbrante
de la guitarra española.

Capote de grana y oro,
alegre como una rosa,
que te abrías ante en toro
igual que una mariposa.

Capote de valentía
de su vergüenza torera,
que a su cuerpo se ceñía
lo mismo que una bandera.

Como reliquia y tesoro
te llevo en el alma mía,
capote de grana y oro.

Que le pongan lazo negro a la Giralda,
a la Torre de la Vela
y la Alhambra de Graná.

Y también a la bandera roja y gualda,
y un silencio en los clarines
de la fiesta nacional.

Que lloren los bandoleros
en los picachos más altos
de la sierra cordobesa.

Que llore Madrid entero,
las majas y los chisperos,
los reyes y las princesas.

Capote de grana y oro,
alegre como una rosa,
que te abrías ante en toro
igual que una mariposa.

Capote de valentía
de su vergüenza torera,
que a su cuerpo se ceñía
lo mismo que una bandera.

Como reliquia y tesoro
te llevo en el alma mía,
capote de grana y oro.

Web de Pastora Soler